domingo, 22 de enero de 2012

Biorremediacion

El petróleo es un elemento clave para las actividades humanas como fuente de energía y como materia
prima para la producción de diversos compuestos. Dos de los grandes problemas que la industria petrolera
enfrenta son, por un lado, la contaminación que ella misma produce y por el otro, la baja eficiencia en la
extracción del petróleo de sus reservorios naturales. Una de las técnicas de remediación de sitios
contaminados se basa en el uso de microorganismos capaces de degradar el petróleo y sus derivados
mediante la utilización de distintas estrategias tales como la bioaumentación o la bioestimulación. Sin
embargo, la naturaleza hidrofóbica de los hidrocarburos hace que estos compuestos sean poco accesibles y
se adhieran fuertemente a las moléculas del suelo o sedimentos en ambientes acuáticos. Tanto para
favorecer la degradación como para facilitar su extracción de los yacimientos, es importante aumentar su
movilización y su solubilización en medios acuosos, y para ello se propone el uso de compuestos
tensioactivos (surfactantes). Algunos microorganismos poseen la capacidad de sintetizar este tipo de
compuestos, denominados biosurfactantes. Los biosurfactantes presentan varias ventajas con respecto a los
surfactantes químicos, entre ellas su biodegradabilidad, baja toxicidad, biocompatibilidad, especificidad y la
amplia variedad de estructuras químicas disponibles. Estas características han permitido, en los últimos
años, el desarrollo de técnicas de remediación y de recuperacion asistida del petróleo residual que incluyen
el uso de biosurfactantes, tanto a escala de laboratorio como a campo.

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